Una auténtica disertación estúpida, ¿no?. Pues no. Porque no sabéis lo nervioso que puede llegar a poner la repetición continuada de 'Afagistán' durante todos estos años, porque, además, últimamente no es como Burundi, sino que presenta cierta actualidad y eso significa presencia en nuestras conversaciones. Puede llegar a enfadar, sobre todo porque las primeras veces tiende uno a corregir, y como el otro es ya entrado en años, se cabrea ante la corrección. ¿Qué hacer?. PASAR. No pasa nada: Afagistán, fenomenal. Que está debajo de de Rusio y Pikistán, y al ladito mismo de Irón. ¿Qué mas da?. En serio, a veces pienso que si fuéramos un pelín más flexibles en tonterías como esta la vida sería mucho más agradable (enfatícense estas reflexiones en la vida familar y, especialmente, en el matrimonio).
Hijo, ¿qué más da?. De verdad: piénsalo, un montonazo de cosas dan igual cuando se trata de ‘cubrir con el manto de la caridad’. Que sí, hombre, convéncete…
¡Ah!, alegría de recibir visitas desde Australia: alliestán (otra república) algunos amigos. Saludos, Javi.


















