Ante todo, gracias. Gracias, medicodelapaz, porque es una gozada leerte. Aqui hay tomate, pero sobre todo hay un tío que sabe mucho. Muchísimo. Gracias a los múltiples anónimos, porque, salvo en algún caso, exponéis vuestro fondo cuidando la forma. Así que, una vez claro que todos sabemos filosofía, no nos acostumbremos a órdagos como: "estudia más filosofía" porque otros opinan que la tienen "sobresaliente". Pampifam, sigue dándole caña. Da gusto ver tu espíritu positivo en todo. Y a todos os digo una cosa: animad a gente que tenga vuestra opinión, sea cual sea, a que la exponga. Es tremendo. Por todo ello, siento los retrasos en publicar los comentarios. Trato de ser lo más rápido posible, pero esta mañana abrí mi 'centro de trabajo' (parroquia) a las 6h45 y son las 22h30 y aún no he salido de allí. Para más inri los otros curas se fueron hoy, y estuve sólo un poco acelerado. Perdón por la tardanza.
Por todo ello, antes de leer lo que sigue, invito a que echéis un vistazo a los comentarios. Todos merecen mucho la pena.
Me parece que anteponer la libertad a cualquier otra referencia externa, especialmente la verdad, es algo tremendamente peligroso. A la vez, me resulta chocante que se pueda decir que "no hay nada que sea verdad o mentira". Digo que me resulta chocante, porque al menos una verdad habría: que no existe la verdad. ¿Paradójico?.
Y respecto a la primacía de la existencia y de libertad sobre todo ya tenemos cierta experiencia histórica. Así obró Hitler, por ejemplo. La voluntad de poder como elemento primero y único del obrar moral (por llamarlo de alguna manera, puesto que cuando la libertad es lo único, la moral no existe).
De todas maneras, me parece que la cuestión del suicidio asistido no es en absoluto confesional, como puede sugerirse. Os transmito unas lineas de una sociedad (la griega) que, por lo menos en su reflexión sobre las cosas y el hombre, tenía muy claro la existencia de una naturaleza, una verdad y una felicidad. Es de un tal Hipócrates. Ya me diréis.
"Juro por Apolo el Médico y Esculapio y por Hygeia y Panacea y por todos los dioses y diosas, poniéndolos de jueces, que éste mi juramento será cumplido hasta donde tenga poder y discernimiento.
A aquel quien me enseñó este arte, le estimaré lo mismo que a mis padres; él participará de mi mandamiento y si lo desea participará de mis bienes. Consideraré su descendencia como mis hermanos, enseñándoles este arte sin cobrarles nada, si ellos desean aprenderlo.
Instruiré por precepto, por discurso y en todas las otras formas, a mis hijos, a los hijos del que me enseñó a mí y a los discípulos unidos por juramento y estipulación, de acuerdo con la ley médica, y no a otras personas.
Llevaré adelante ese régimen, el cual de acuerdo con mi poder y discernimiento será en beneficio de los enfermos y les apartará del perjuicio y el terror. A nadie daré una droga mortal aún cuando me sea solicitada, ni daré consejo con este fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer supositorios destructores; mantendré mi vida y mi arte alejado de la culpa.
No operaré a nadie por cálculos, dejando el camino a los que trabajan en esa práctica. A cualesquier casa que entre, iré por el beneficio de los enfermos, absteniéndome de todo error voluntario y corrupción, y de lascivia con las mujeres u hombres libres o esclavos.
Guardaré silencio sobre todo aquello que en mi profesión, o fuera de ella, oiga o vea en la vida de los hombres que no deba ser público, manteniendo estas cosas de manera que no se pueda hablar de ellas.
Ahora, si cumplo este juramento y no lo quebranto, que los frutos de la vida y el arte sean míos, que sea siempre honrado por todos los hombres y que lo contrario me ocurra si lo quebranto y soy perjuro. "
POR CIERTO, UN RECORDATORIO. ES VIERNES, OS INVITO A MISA DONDE QUERÁIS PARA REZAR POR LA UNIDAD ENTRE LOS PUEBLOS Y LAS RELIGIONES, ESPECIALMENTE POR NUESTROS HERMANOS DEL ISLAM. EN LA MÍA TENÉIS A LAS 7H30, 10H Y 20H.