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miércoles, febrero 14, 2007

Gracias

Hoy doy gracias a Dios por varias cosas. La primera, vuestros comentarios de ayer, porque me siento muy identificado con todo lo que decías. Es verdad que he difundido a tope el DVD (me encanta), pero lo que más me entusiasma es ver cómo ayuda a que muchos corazones jóvenes se abran (como decía el primer comentarista) y se entusiasmen con ideales grandes, y no me refiero con ello necesariamente al sacerdocio. Lo digo porque se respira y se nota ese ambiente. Nunca había dado una charla en la que, como el otro día, se aplauda (al menos que yo recuerde) un mínimo de cuatro veces (al final del DVD, después de contestar a un muchacho, tras la respuesta a un profesor y al final del todo).
La segunda cosa por la que doy gracias a Dios es por el hecho mismo de ser sacerdote. Esta mañana he estado rezando con la primera carta a los sacerdotes escrita por Juan Pablo II, en 1979. Y me he quedado muy parado (entusiasmado, con grandes deseos de que ojalá yo fuera así) en dos puntos:
"Quien quiera salvar su vida la perderá, y quien pierda la vida por mi y el Evangelio, ése la salvara. Son éstas palabras misteriosas y parecen una paradoja. Pero dejan de ser misteriosas, si intentamos ponerlas en práctica (...). Que a todos nosotros se nos conceda esta gracia en nuestra vida sacerdotal y en nuestro servicio lleno de celo".
"Sois portadores de la gracia de Cristo, Eterno Sacerdote, y del carisma del Buen Pastor. No lo olvidéis nunca jamás; no renunciéis nunca a esto; debéis actuar conforme a ello en todo tiempo, lugar y modo. En esto consiste el arte máximo al que Jesucristo os ha llamado. Arte de las artes es la guía de las almas escribía San Gregorio".
¡Cuanta oración necesitamos...!.

martes, febrero 13, 2007

El reclutador

El jueves y el viernes de la semana pasada puse el DVD ‘fishers of men’ a unos 60 chavales de bachillerato. Reacciones diversas. Alguno echó una lagrimilla (el DVD es bueno), otro suspiró y todos lo vieron con mucha atención. Al término hubo tiempo de preguntas. Es interesante:
Uno dijo que, tal como se dice en la proyección, los jóvenes de hoy tienen que librar batallas que otros jóvenes de otros tiempos jamás tuvimos que luchar. Es verdad. Se planteaba como una dificultad. A mí me parece una consecuencia de ser hijos de nuestro tiempo, y no es mala cosa: significa, simplemente, que pisamos la misma tierra que todo el mundo.
Otro preguntó sobre el estado de vocaciones sacerdotales en la Iglesia Católica. Pues bien, estadísticas: las vocaciones al sacerdocio en la vida religiosa (monjes, frailes, etc) ha descendido un 25% del 78 a esta parte; por el contrario, el número de sacerdotes diocesanos ha aumentado un 3% en la misma fecha. El muchacho dijo que este pequeño aumento obedecería, seguramente, a la inmigración. El argumento de fondo que él ponía sobre la mesa (reconocido por él) era que el sacerdocio es para los que no tienen, ya sean recursos materiales, ya recursos intelectuales. La contestación fue clara: efectivamente, el aspecto de la inmigración es importantísimo, y en Madrid, al menos, estamos muy preocupados porque en sus 100 años de historia han salido muy pocos sacerdotes fruto de la inmigración. Es una pastoral a trabajar. El resto de chicos aplaudió y el tipo reconoció su error y, porque no, su malicia.
El DVD gustó… y me ha hecho merecedor de un ‘mote’. Ahora algunos me llaman ‘el reclutador’. ¿Aún alguien se pregunta porqué es estupendo estar con gente joven? ¡Qué ingenio tan fantástico!. A continuación, el comienzo de fishers of men. Primera parte. 10 minutos. Mañana la segunda. Tú dirás.