“Si te gusta, pa’lante”. Segundo axioma que aprecio tanto como andar sobre carbones ardiendo. Un ejemplo que ilustra esta sentencia: un muchacho decide entrar al seminario para ser sacerdote. Se lo comenta a un compañero de su escuela de ingeniería que, dicho sea de paso, es profundamente descreído y de comportamiento bastante límite. Sentencia conclusiva: “bueno, tío, si es lo que a ti te gusta”.
Pues lo que no me gusta es ese modo de pensar. ¿Y si lo que le gustara a ese muchacho fuera la heroína, o tirarse por un puente, o darse cabezazos contra un muro?. El lector pensará: en tal caso no le respondería así. Pues no: he visto no pocas veces cómo ese argumento triunfa aun en perjuicio de la persona. Jóvenes que defienden el suicidio como una opción libre y razonada (“si le gusta”), diversiones nocivas para la salud ("si le apetece"), las drogas (“si le va”), etc.
A mi me parece que, sacando un poco punta al asunto, el “si te gusta” podría ser sustituido por un “si te conviene”. Existe una verdad sobre el hombre, la vida, las cosas, anterior a la propia libertad y al propio gusto y que hace que la respuesta que uno pueda dar ante los estímulos de la vida sean convenientes o no. Por tanto, por mi parte, sólo digo una cosa: “haz lo que sea… si te conviene”.
Pues lo que no me gusta es ese modo de pensar. ¿Y si lo que le gustara a ese muchacho fuera la heroína, o tirarse por un puente, o darse cabezazos contra un muro?. El lector pensará: en tal caso no le respondería así. Pues no: he visto no pocas veces cómo ese argumento triunfa aun en perjuicio de la persona. Jóvenes que defienden el suicidio como una opción libre y razonada (“si le gusta”), diversiones nocivas para la salud ("si le apetece"), las drogas (“si le va”), etc.
A mi me parece que, sacando un poco punta al asunto, el “si te gusta” podría ser sustituido por un “si te conviene”. Existe una verdad sobre el hombre, la vida, las cosas, anterior a la propia libertad y al propio gusto y que hace que la respuesta que uno pueda dar ante los estímulos de la vida sean convenientes o no. Por tanto, por mi parte, sólo digo una cosa: “haz lo que sea… si te conviene”.